Poiesis, Producción literaria

jueves, 21 de febrero de 2013

Colmena desconocida


Un día
luego
de que la noche
me cubriera con tu piel
y que tus párpados
olieran a nuez.

Me desperté
y sentí y descubrí
que tu mano
se convirtió en sal
que tu cintura
se hizo
una nube gris
que tus pies
se transformaron
en una espuma  marina
y que tu alma
se escondió 
en una colmena
desconocida
y para siempre.



Leandro