Poiesis, Producción literaria

sábado, 21 de junio de 2008

Cadalso

Maximiliano Basilio Cladakis

Espejismos
que en medio de la noche
celebran la gloria
de un pretérito tiempo
tan colmado de dones.
La gracia infinita
recae por encima de mí
como un manantial,
como una lúgubre espada.

Mis manos,
girando en torno a la cruz,
logran aferrarse,
redimirse entre sueños,
mientras el ángel,
que cae y cae,
me enseña la verdad:
incienso y muérdago,
rosas y sangre.

Así el viento,
que porta fúnebre pompa,
bajo la huella del pecado
entona su canción.
Muero al oírla
a la vez que imagino
que me elevo a Valhalla
o me hundo en el Hades.

Coronas de espinas,
finalmente,
se posarán sobre mis sienes,
desangrando el triunfo
corrompiendo la agonía.
Y un ánima errante
danzará obre el trébol
cuyas cuatro hojas
suplicantes se marchitan.